25. CIUDAD ENCANTADA INVITA A LA FANTASÍA SILENCIOSA
Hay lugares necesitados de recibir un impulso para salir del ostracismo o desconocimiento, para ser descubiertos y conocidos. Hay otros a los que la excesiva publicidad puede hacer daño, pues contribuye a distorsionar el encanto natural que reside en su textura, impidiendo calibrar con sentida precisión los valores de su esencia más profunda. La Ciudad Encantada es un pequeño paraíso natural cuyo disfrute mayor se alcanza a través del silencio y la soledad. Debe ser por eso que quienes la conocieron a lo largo de los siglos -milenios, en realidad- callaron la noticia, la mantuvieron en sordo secreto, sin comunicarla más que a otros iniciados que, como ellos, hasta aquí venían, acompañando sus ganados a pastar, a cortar leña con la que avivar sus fuegos domésticos o quizá a entretener males de amor envueltos en líricas nostalgias. Mientras, las gotas de lluvia, una tras otra, incansables, hacían su trabajo modelando el relieve calizo...