21. UNA HISTORIA DE AMOR EN RIÁNSARES
La primera vez que entré en la ermita o santuario de Riánsares (no diré cuánto tiempo ha pasado de aquello) iba buscando el enterramiento del duque, el primero de ese título, aquel que acertó a enamorar a una reina en ejercicio, aunque fuera regente, pero a los efectos es lo mismo, porque María Cristina de Borbón mandó mucho y puso los pilares para bastantes cosas iniciadoras de la modernidad en este país, incluyendo la que habría de ser definitiva organización territorial del Estado, vigente hasta el día de hoy, con permiso de los melancólicos partidos nacionalistas. Yo entonces era muy joven (o, al menos, bastante joven) y sentía natural atracción por historias que, como la de Fernando Muñoz y María Cristina ofrecían tal riqueza de matices. Me sigue maravillando que un contenido de esa naturaleza no haya sido capaz de despertar interés en narradores o guionistas españoles, tan entretenidos en pergeñar historias tontas, sin gracia ni contenido, teniendo al alcance de la m...